LOS LIBROS SON VIDA

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Todas las respuestas se encuentran en los libros: LEAMOS

sábado, 12 de junio de 2010

CÓMO ENSEÑO

Después de realizar un recorrido por las opciones propuestas en el cuadro denominado “cómo enseñar” y no hallar alguna que se identifique con el módulo que imparto (prácticas de trabajo social) opté por recurrir a la página de eduteka, cuya dirección escribo líneas abajo, localizando la liga de proyectos colaborativos misma que, desde mi punto de vista, puede serme útil para el propósito de las actividades de la presente semana.

La decisión de acercarme a la lectura (metodología didáctica) denominada “Proyectos colaborativos y cooperativos” se debe principalmente a los objetivos establecidos por la misma que, dicho sea de paso, se adaptan a los planteados por la materia (Módulo I, sub-módulo I) que imparto en el Cetis 5 en la carrera de Trabajo Social.

La competencia que se persigue en el mencionado módulo tiene que ver con los conocimientos, habilidades y destrezas que los alumnos deben adquirir para ser capaces de promover los servicios sociales que ofrecen las instituciones y dar cuenta de ello por medio de un informe escrito y la exposición verbal de los resultados alcanzados.

Con base en ello y dadas las características de los proyectos colaborativos se determinó, entre otras posibilidades, echar mano de lo allí propuesto.

Cabe hacer la aclaración que la propuesta habla de proyectos colaborativos en internet, pero pienso que la posibilidad de llevarlos a cabo en el aula y en los espacios físicos de la práctica escolar es muy viable.

Procedimiento didáctico:

1.- establecer “una atmósfera fértil para la colaboración y la cooperación es una parte esencial del aprendizaje en la escuela”

2.- por una parte mantienen a los estudiantes enfocados o concentrados en su actividad académica y por la otra les exigen mayor esfuerzo para mejorar la calidad de sus tareas ya que estas harán parte del trabajo conjunto con otras personas.

3.- “busca propiciar espacios en los cuales se dé el desarrollo de habilidades individuales y grupales a partir de la discusión entre estudiantes, al momento de explorar nuevos conceptos, siendo cada quien responsable tanto de su propio aprendizaje como del de los demás miembros del grupo”.

4.-Preparan al estudiante para: participar activamente en la construcción colectiva, asumir y cumplir compromisos grupales, dar ayuda a los demás y pedirla cuando se requiera, poner al servicio de los demás sus fortalezas individuales, aceptar los puntos de vista de los otros, participar activamente en la construcción colectiva, comprender las necesidades de los demás, descubrir soluciones que beneficien a todos, establecer contacto significativo con comunidades que poseen culturas diferentes, contrastar sus actividades y creencias con las de los demás, escuchar crítica y respetuosamente a sus interlocutores, exponer sus ideas y planteamientos en forma argumentada, aceptar la crítica razonada de parte de otras personas, ceder ante evidencia o argumentación de peso, reconocer los créditos ajenos, negociar lenguaje y métodos, desarrollar habilidades interpersonales, familiarizarse con procesos democráticos.

Los integrantes de un grupo se encarga de efectuar una tarea específica y por último, se articulan todos los esfuerzos en un proyecto o presentación final.

Los contenidos anteriores más bien parecieran los propósitos u objetivos de un curso, pero de esa manera aparecen en la página web consultada y me parecen propicios para el Módulo que imparto.

M. Mauricio Dávila Flores

jueves, 10 de junio de 2010

COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN



A partir de la implementación de la Reforma Educativa, el proceso didáctico como proceso de comunicación y significado y el sentido de la mediación pedagógica se ha tornado en un tema de suma importancia.

La comunicación, ahora y siempre, ha posibilitado “el entendimiento” entre los seres humanos al compartir códigos y signos y, en ese sentido, la educación, entendida como construcción de significados a partir de la comunicación establecida entre los actores del acto pedagógico, es definitiva en el proceso de aprendizaje de los estudiantes y, debido a ello, el clima emocional y afectivo (atmósfera) que se genere en los espacios educativos son decisivos en el enseñar y aprender.

Según el autor, el predominio de los medios de comunicación en la actualidad posibilita la alienación de nuestros estudiantes y que la única forma de protegerse de los embates mediáticos reside en las estructuras formadas a partir de los saberes aprendidos (o no) en el aula. Este pensamiento no es nuevo ya que Paulo Freire tenía como estandarte, precisamente, tratar de que los campesinos, mediante la educación, “pasaran de una conciencia oprimida a una conciencia crítica”, es decir, evitar que fueran alienados por los poderosos.

Asunto por demás interesante es el planteamiento de que “toda tecnología inventada y exteriorizada por el hombre tiene el poder de entumecer la conciencia humana...”, y me pregunto, ¿lo mismo sucederá con las innovaciones en cuanto a las formas de enseñar y por ello las actitudes de los profesores con relación a la RIEMS y el manejo de tecnología en la educación?, y por eso es necesario que los docentes reflexionen en torno a cómo se dan los procesos de comunicación en la actualidad, incluyendo los medios virtuales pero, ¿cómo lograrlo cuando un gran número de docentes carecen de los elementos para hacerlo?, me refiero al temor de aceptar los cambios y ser parte de ellos.

Los elementos que intervienen en el proceso de comunicación son: la fuente; el mensaje; el medio o canal; el destino y la retroalimentación. Estos elementos son conocidos por todos (o la gran mayoría) de quienes nos dedicamos a labores académicas pero es importante reflexionar en que cada elemento, inapropiadamente manejado, se puede transformar en un obstáculo para una comunicación adecuada, situación que se puede percibir a través de la retroalimentación, misma que nos permite detectar fallas y proponer alternativas de solución.

Para propiciar una adecuada comunicación se deben utilizar signos cuyo significado sea común entre quienes participan en ella.

Con referencia a ello, Peirce clasifica los signos en tres categorías: íconos, índices (indicios) y símbolos.
Hablando del proceso de comunicarse es necesario acotar que en este participan: el perceptor o receptor (quien recibe el mensaje) y el comunicador o emisor (quien envía el mensaje).

Es sabido que en la educación tradicional se ha utilizado el modelo de comunicación “unidireccional”, en el que los alumnos se receptores de los mensajes, que no posibilita la retroalimentación y que, desde mi punto de vista, no debiera denominarse “comunicación” ya que no cumple el requisito indispensable de la “retroalimentación”.

La sociedad del conocimiento impone una comunicación interactiva, bilateral (o multilateral), remontando, mediante el uso de medios tecnológicos, “las barreras de espacio y de tiempo”, para lo cual se necesita que profesores y alumnos asuman “nuevas actitudes”, se sintonicen en el manejo de las nuevas herramientas tecnológicas, entender que los comportamientos no verbales juegan un papel fundamental y que lo diferente en los seres humanos es, solamente, diferente y no necesariamente contrario y que aún en ello se encuentran “cosas comunes”. En este sentido la mediación pedagógica, incluyendo el discurso verbal, es esencial en el proceso de aprender ya que, en este nace, “la preocupación por el otro”.

La mediación pedagógica es, según D. Prieto Castillo (1995), “... toda intervención capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores...”, motivo por el que deben cuidarse todos los medios y materiales seleccionados y utilizados en el proceso de enseñar y aprender, ya que en el aula se establecen relaciones simbólicas entre maestro - estudiantes – saberes.
Las nuevas tecnologías son imprescindibles en el aprendizaje moderno, pero ¿cómo hacerle con quienes no tienen acceso a ellas?, ¿qué hacer en las escuelas que no cuentan con las herramientas tecnológicas suficientes y necesarias?, ¿cómo acercarlas a las comunidades aisladas y económicamente lastimadas?, creo que las respuestas no son fáciles de encontrar.

De cualquier manera, la presencia del educador como mediador es de suma importancia, las instituciones educativas, en este sentido, confieren a los maestros el compromiso de acompañar a los estudiantes en el proceso de su formación integral. El papel del docente consiste, entonces, en comunicarse (adecuadamente) y problematizar, elementos esenciales en la comprensión de la realidad y su adecuado manejo.

Debemos entender y aceptar las nuevas tecnologías como mediadoras en el proceso de aprendizaje y la manera de utilizarlas en el aula (y fuera de ella) hablará del tipo de docente de que se trate.

“Nuestra experiencia es transformada cuando usamos instrumentos y por lo tanto los medios se presentan como alienantes”, dice Cysneiros (1999), y en eso radica la peligrosidad de mal utilizar las herramientas tecnológicas.
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El uso de las mismas no es neutro e influyen de diferente manera en los individuos dependiendo de sus características particulares y, en este sentido, la labor docente crece en importancia y requiere de la disposición de los profesores al cambio y nos a reflexionar, en palabras del autor, “sobre la función social del saber obtenida a través de la mediación pedagógica”.


M. Mauricio Dávila Flores

Apoyado en el documento: Comunicación y Educación, M. G. Correa.

sábado, 5 de junio de 2010

Aprendizaje y desarrollo de competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


El asunto del aprendizaje, como concepto, es tan sensible y complicado que podemos encontrar muchísimos puntos de vista al respecto y nunca quedará debidamente abordado y analizado.

El aprendizaje es un proceso complejo que implica todos los ámbitos y esferas de un ser humano, es decir, en éste se involucra la historia personal, aspectos afectivos, sociales, culturales, económicos e institucionales.

De ahí que la cuestión de la evaluación conlleva algo del orden de lo, cuasi, imposible. Difícil es pensar en un instrumento que dé cuenta de los efectos, holísticamente hablando, que el contacto con un nuevo conocimiento ha producido en el sujeto. Más aún, si se comparte un enfoque constructivista al pensar este problema, se podrá comprender incluso que un conocimiento que en el momento no ha sido aprendido y aprehendido, a posteriori podrá articularse con nuevos conocimientos y adquirir sentido, de tal suerte que el sujeto se apropie de él y lo utilice para la comprensión y atención de una situación específica.

Es así que las valoraciones (evaluaciones), y sobre todo las centradas en contenidos, no pueden dar cuenta de la dinámica y procesos que el sujeto ha vivido en la relación con el nuevo conocimiento, sino tampoco pueden considerarse como definitorias, ya que, como se sabe, nuevos contenidos, nuevas experiencias de aprendizaje, experiencias de vida y relaciones con los otros pueden producir efectos articulantes de conocimientos con los que se había tenido contacto, pero que 'no se comprendían' o, mejor aún, no se lograron acomodar en ese momento.

En conclusión considero que el aprendizaje, producto de un proceso de adquisición y aprehensión de saberes en los que el individuo es el actor principal, no puede observarse y medirse mediante un instrumento basado en preguntas y en contenidos puntuales.

M. Mauricio Dávila Flores

Concepciones de Aprendizaje


La educación por competencias y las diversas concepciones de aprendizaje

El aprendizaje se puede conceptualizar, según Pere Marqués, como “la serie de actividades que realizan los estudiantes para conseguir el logro de los objetivos educativos que pretenden”, presentando, la construcción del conocimiento, dos vertientes, una personal y otra social.

En este sentido han existido diversas concepciones de aprendizaje que, en su momento, respondían a las necesidades existentes. Entre estas concepciones de aprendizaje se pueden mencionar el Conductismo (B. F. Skinner, Pavlov y otros), la Teoría del Procesamiento de la Información, el Aprendizaje por descubrimiento (J. Brunner), el Aprendizaje Significativo (D. Ausubel y J. Novak), el Cognitivismo (Merrill y Gagné), el Constructivismo (J. Piaget) y el Socio-constructivismo (Vigotski), todas, como se menciona anteriormente, con sus particularidades y sus aspectos positivos y negativos.

Como los modelos educativos, las concepciones de aprendizaje son producto de las experiencias obtenidas en la práctica y ninguna de ellas se considera totalmente aséptica.

De las diferentes concepciones de aprendizaje abordadas y mencionadas en uno de los párrafos anteriores, el conductismo nada tiene que ver con el modelo educativo por competencias debido a sus características; en cuanto a la Teoría del procesamiento de la información puedo decir que, en tanto no se caracteriza por ser un proceso de aprendizaje sistemático, poco podría aportar al modelo por competencias.

El Aprendizaje por Descubrimiento, desarrollado por J. Bruner, cuenta con características que los hacen congruente con la educación por competencias ya que pone énfasis en “la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad” con relación a la puesta en práctica de los conocimientos con vistas a la solución de problemas específicos en situaciones diversas permitiendo, a partir de la experimentación, descubrir lo relevante de las estructuras, pasando de lo concreto a lo abstracto y revisando y ampliando los conocimientos adquiridos.

El “Aprendizaje Significativo” se presenta, de la misma manera, afín, en alguno sentido, ya que, aunque el maestro es quien estructura los contenidos y las actividades de aprendizaje, la relación que se establece entre los nuevos conocimientos y los saberes previos permite, a los alumnos, otorgarle una utilidad práctica a los mismos.

Las concepciones de aprendizaje más congruentes con el Modelo Educativo implementado por la RIEMS son, desde mi punto de vista, el constructivismo y el socio-constructivismo ya que, aunque sostengo que la educación por competencias cuenta con características de varias de ellas (concepciones de aprendizaje), le permiten, considerando la adaptación de los individuos al medio, el aprendizaje como un proceso personal de construcción de conocimientos relacionados con la situación en la que se producen y tomando en cuenta la importancia de la interacción social, la incidencia de la zona de desarrollo próximo y el aprendizaje colaborativo, lograr competencias puntuales para atender situaciones específicas, a partir de aprendizajes significativos.

M. Mauricio Dávila Flores